Notas 念(01)
Fragmentos, citas y pensamientos sueltos.
Odio más al tibio que al malo porque el tibio es inevitablemente traidor, como todo tibio. En cambio el malo es digno y resuelto en su maldad, y esto es loable. Porque hace falta tener coraje para ser realmente malo, como lo hace falta también para ser santo o héroe. Ni el santo ni el héroe ni el villano traicionan a sus compañeros de santidad, heroísmo o villanía, porque saben, cada uno desde su lugar, qué defienden, por qué y a qué están dispuestos por ello. El tibio, en cambio, vestido siempre de pacifista, cae donde le pega el sol.